Cycle-syncing: cómo estoy recuperando y regulando la regla
Desde que la conocemos por primera vez, la regla parece ser la enemiga por excelencia para una mujer. Nos brinda dolores, incomodidad, nos aplasta la rutina del día a día y planes muy especiales. Es un inconveniente y un peso mental constante. Tanto es así que la tratamos como una adversaria que necesita ser dominada con medicación para poder ignorarla y continuar “haciendo vida normal”.
Las mujeres querríamos que el curso natural de los días y meses fuese estable y no tener que pensar –calcular y predecir– cuándo intervendrá la regla. Nos quejamos, acallamos los síntomas y las señales del cuerpo, y pretendemos sentirnos de la misma manera todos los días y tener la misma predisposición y energía por el mismo tipo de tareas.
Dentro de nosotros –mujeres y hombres– tenemos un ritmo circadiano (relacionado con el ritmo solar) que regula los procesos corporales diarios como la digestión, la temperatura corporal, el metabolismo, el sueño, la eliminación y la producción de ciertas hormonas. Sin embargo, desde la pubertad hasta la menopausia, el cuerpo de la mujer responde también a un segundo ritmo, el ritmo infradiario, que influye en el cerebro de forma diferente a lo largo de las 4 fases del ciclo menstrual: folicular, ovulatoria, lútea y menstrual.
Seamos conscientes o no, el ciclo menstrual es uno de los principales indicadores de salud del cuerpo de la mujer y una vez empezamos a entenderlo todo toma más sentido. Sin embargo, tristemente, todavía a día de hoy la medicina no sabe tanto sobre los cuerpos y los problemas de salud de la mujer. No soy médico, pero me apasiona el tema y confío plenamente en que éste, autoconocernos y autoeducarnos, es el camino de vuelta.

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FEBRERO 2024 – JULIO 2024
6 meses de ciclo sin regla. Hablando desde mi experiencia: no es guay, no es una buena noticia. Para mí, era un claro indicio de que algo de mi cuerpo no estaba bien y durante aquellos meses no supe cómo recuperar la regla por mis propios medios. Ante la incertidumbre acudí al médico de familia y a la ginecóloga. Esto es todo lo que me pudieron decir:
- las pruebas físicas y analíticas (genéricas y hormonales) dicen que todo está correcto…
- seguramente la amenorrea viene dada de un pico de estrés, de un exceso de actividad física o de una alimentación insuficiente en cantidad y variedad, o las tres cosas a la vez…
- la solución que me ofrecen: autoestudiarme y jugar con estas tres variables a criterio propio o, alternativamente, tentar la opción de un tratamiento hormonal…
A partir de entonces, intuitivamente ya partir de la investigación de documentos (a pesar de la escasa información que tenemos en nuestras manos) y de mi cuerpo, empecé a intentar gestionar el estrés, aminorar mi autoexigencia y encontrar el equilibrio con el deporte y la alimentación para sostener mi ciclo natural. Mi sorpresa fue que, aparte de recuperar y aprender a sincronizarme con el ciclo menstrual, mejoré la relación conmigo misma, mi cuerpo, mi salud y, sorprendentemente, me empoderé para ser más productiva y eficiente de formas sostenibles para mí.
Tener desajustes en el ciclo menstrual y sufrir la pérdida sostenida de la regla es más común de lo que nos imaginamos. La solución no es no hacer nada, ya que puede que el cuerpo nos esté dando información de un estilo de vida mejorable o de una dolencia mayor que necesita ser tratada. La solución es consultarlo con un profesional de la medicina especializado, insistir y ver qué podemos hacer nosotras mismas.
«Hacer de nuestros cuerpos el punto central de nuestra autorreferencia; para curar las causas de los desequilibrios hormonales, para crear un estilo de vida que evite ser vulnerable a los desequilibrios y permita aprovechar los patrones innatos del cuerpo como herramienta para una productividad máxima. «
-Alisa Vitti
LAS FASES DEL CICLO Y CÓMO ASISTIRLAS NATURALMENTE
El ciclo menstrual no es sólo aquellos días de sangrado conocidos como regla o menstruación. Cada ciclo menstrual dura unos 28 días y se compone de 4 fases.
A raíz de estudiar recursos como los de Alisa Vitti, Xusa Sanz y Marta Castroviejo, juntamente con registar los síntomas que experimento a lo largo del ciclo, he llegado a comprender qué ocurre en mi cuerpo en cada fase y qué puedo hacer para navegar con él y no contra él.
Éstos son algunos de mis apuntes personales que pueden servir como una primera guía o inspiración a quien esté intentando recuperar, regular o tener una mejor relación con su ciclo menstrual.
➤ 1-FASE FOLICULAR: primavera – novedad – preparar (7-10 días)
HORMONAS Y CUERPO
La primera fase del ciclo comienza justo después cuando termina el sangrado menstrual. Al principio, las hormonas se encuentran en una fase tranquila y comienzan a activarse en los días siguientes. Dicho rápidamente, la hormona FSH estimula los folículos de un ovario, el LH los hace madurar y el estrógeno llega a su punto máximo, todo para anticipar la ovulación y preparar el útero (haciendo que el endometrio se regenere) para un posible óvulo fecundado.
energía general
Significa un nuevo inicio basado en la creación potencial de una nueva vida. Por tanto, se trata de una fase de ideación, de ponernos nuevos objetivos e intenciones, de inspiración, de creatividad y planificación de proyectos. Con la energía social disponible podemos mostrarnos abiertas y decir que sí a todas las invitaciones, especialmente a las nuevas experiencias.
MOVIMIENTO
Alto nivel de energía física, tenemos mayor resistencia. Es momento para realizar un ejercicio cardiovascular intenso y probar un nuevo tipo de entrenamiento que nos resulte más desafiante.
ALIMENTACIÓN
El metabolismo comienza a ser un poco más lento, por tanto, priorizaremos alimentos más ligeros, frescos, vibrantes y de astringencia (secos y rugosos). Ensaladas, verduras (judías verdes, calabacín, zanahorias), proteínas (pollo, huevos), judías y semillas germinadas, cereales ricos en nutrientes (avena). La recomendación es una cocina ligera: al vapor y salteados.
➤ 2-FASE DE OVULACIÓN: verano – recibir – apertura (3-4 días)
HORMONAS Y CUERPO
El aumento drástico de los estrógenos, testosterona y LH hace que se libere un óvulo fértil por una de las trompas de Falopio hasta el útero. Es el punto de máxima fertilidad. Los cambios hormonales durante esta fase activan las áreas verbales y sociales del cerebro. Es momento de conectar con nuestra comunidad y gozar de nuestro magnetismo.
energía general
Los niveles de energía se mantienen altos y el estado de ánimo debería ser estable. Es un buen momento para socializar y crear vínculos y, sobre todo, comunicarnos y tener importantes conversaciones. Por supuesto, somos más magnéticas y los altos niveles de estrógeno nos hacen más abiertas, alegres y atractivas durante esta fase.
MOVIMIENTO
Con el aumento de testosterona viene el incremento de energía, por lo que es un buen momento para los entrenamientos de alta intensidad y con peso.
ALIMENTACIÓN
A medida que los estrógenos aumentan, el cuerpo está más caliente durante la ovulación. Éste es el momento ideal para disfrutar de alimentos frescos, crudos y cocciones ligeras, como al vapor. Buscamos potenciar alimentos refrescantes, ricos en fibra y antioxidantes que ayudarán al hígado a metabolizar el exceso de estrógeno del cuerpo y evitar sus síntomas (acné, inflamación). El metabolismo todavía es lento, por tanto, el cuerpo no requiere tantos hidratos de carbono. Priorizaremos los cereales ligeros (quinoa, maíz), las frutas (frambuesa, fresa, zumos) y las verduras (pimiento, espinacas, tomate, hojas verdes). Los alimentos ovulatorios proporcionan soporte vascular a los ovarios para que el cuerpo pueda crear el óvulo más saludable posible.
➤ 3-FASE LÚTEA: otoño – claridad – trabajo (10-14 días)
HORMONAS Y CUERPO
Los niveles de estrógeno siguen aumentando y el revestimiento uterino sigue creciendo a la espera de una fecundación. El aumento de la progesterona hace que se deje de liberar FSH y LH. Al término de la fase, si el óvulo no ha sido fecundado, el revestimiento del útero se reabsorberá. Hacia el final, el estrógeno, la testosterona y la progesterona llegan a su punto máximo y después comienzan a bajar, llegando a sus niveles más bajos justo antes de la menstruación. La estrella de esta fase suele ser el síndrome premenstrual (PMS), que siendo común, es evitable, es el resultado de un exceso de estrógeno en relación con la progesterona.
energía general
La primera mitad de la fase lútea puede parecer una fase ovulatoria alargada, así que tendremos energía, eso sí, priorizando nuestras necesidades y aprovechando para abordar cualquier preocupación. Durante la segunda mitad de la fase, naturalmente nos sentiremos inclinadas a terminar proyectos y empezaremos a centrar la atención hacia una misma ya poner límites. A medida que tus niveles hormonales descienden en picado, tendremos menos energía y nos sentiremos más inclinadas a centrarnos en una misma, un tiempo de contemplación. Es un momento ideal para centrarse en labores domésticas (presupuesto, limpieza y organización).
MOVIMIENTO
Es normal no sentirnos atraídas por entrenamientos de alta intensidad. Optaremos por un movimiento más suave, tales como pilates, yoga, andar, y otros entrenamientos de fuerza no cardiovasculares. El síndrome premenstrual está estrechamente relacionado con el equilibrio en los entrenamientos y la calidad de descanso que nos permitimos.
ALIMENTACIÓN
El metabolismo se acelera de forma natural y el cuerpo necesita más calorías y vitamnina B para aumentar la producción de progesterona y estabilizar los niveles de azúcar en sangre. Es necesario consumir hidratos de carbono de combustión lenta (arroz integral, boniato) durante todo el día y alimentos ricos en vitaminas B, calcio, magnesio y fibra. Por ejemplo, verduras de hoja verde cocidas (col), fibra (garbanzos, peras, manzanas, nueces). En la segunda mitad de la fase, cuando los niveles de estrógenos descienden, podemos aumentar la ingesta de azúcares naturales y saludables (verduras de raíz asadas o al horno). Cuando los niveles de estrógeno bajan durante la fase lútea, la recomendación es optar por métodos de cocción calientes (asar o hornear).
➤ 4-FASE MENSTRUAL: invierno – recargar – descanso (1-7 días)
HORMONAS Y CUERPO
La producción de progesterona disminuye, lo que hace que se desprenda el revestimiento del endometrio. El estrógeno llega a su punto máximo y después cae en picado hasta que comienza el sangrado (que suele durar entre 3 y 7 días), lo que da fin a un ciclo.
energía general
Seguramente anhelaremos pasar más ratos solo durante la fase menstrual, y puede ser muy beneficioso para ayudarnos a ganar energía y conectar con una misma. Es un momento ideal para las prácticas de autocuidado que nos hagan sentir bien y para momentos de reflexión e introspección. Los hemisferios izquierdo (analítico) y derecho (emocional) de tu cerebro se comunican más durante esta fase, lo que significa que es un buen momento para integrar cómo te sientes sobre las situaciones de tu vida y tomar decisiones sobre cómo proceder.
MOVIMIENTO
De forma similar a los últimos días de la fase lútea, será importante mantener los entrenamientos más relajados. Es un momento para tomarse las cosas despacio y priorizar el descanso.
ALIMENTACIÓN
Los niveles hormonales se encuentran en su punto más bajo, pero podemos compensarlo aumentando la ingesta de proteínas y grasas saludables. Esto mantendrá la energía y el estado de ánimo estables mientras el cerebro se adapta a la bajada hormonal. Además, nos prepara para una mejor fase ovulatoria para el próximo ciclo, ya que las grasas y ácidos grasos dietéticos aumentan la liberación de estrógeno y progesterona y mejoran la calidad de los óvulos y los embriones. Es importante centrarse en alimentos ricos en nutrientes (carne roja, frijoles), frutas con un índice glucémico bajo (arándanos, moras), hierro y zinc (marisco, algas), ya que mantienen el azúcar en sangre estable a la vez que añaden fibra y antioxidantes. Estos alimentos son beneficiosos para la sangre y los riñones. Prioriza la comida caliente, como estofados y sopas.
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CYCLE-SYNCING
Entender que el ciclo menstrual no es solamente el sangrado de la menstruación es clave para sostener el cuerpo de manera intuitiva y compasiva. Cada fase del ciclo nos da información sobre cómo llevar esos días, aprovechar la energía que naturalmente tenemos y nos proporciona un impulso continuo a nuestras vidas.
El concepto cycle-cyncing parte de la idea de aprender a vivir un poco más acorde con cada fase del ciclo. Sobre todo en lo que a las expectativas que podemos tener de nosotras mismas se refiere, ya que cada fase destaca por un tipo de habilidades que naturalmente se ven potenciadas. También, a nivel práctico, podemos tomar como referencia algunas de las recomendaciones para hacer deporte y alimentarnos en función de lo que el cuerpo necesita.
Para más información:
- Libros: In the flo (2020, Alisa Vitti), La revolución de la menstruación (2021, Xusa Sanz)
- Blogs: Floliving, Marta Castroviejo
- Apps: Lively, Clue
Personalmente, me llevó cerca de un año recuperar y regular otra vez el ciclo. Entendí que el motivo no era necesariamente uno, sino que era una mezcla de estrés y un desequilibrio en la alimentación y el deporte. A día de hoy me siento más conectada con mi cuerpo y tengo más comprensión y compasión por cada versión de mí.
Infórmate, cuídate.♥
Nos leemos,
Teia x ♥
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